lunes, septiembre 18, 2006

Secreto Compartido


Me fascina su eco en madrugada, la voz tan dulce y dormilona que suena a través del auricular...Y es que los dos compartimos soledades. Nuestras voces son dos caudales en paralelo que tal vez nunca confluirán, porque son muy similares y necesitan estuario propio cada una...
Un santuario para cada boca.
Esa noche le tiré mis versos, se los canté e hice de Aedo, mas no de musa.
Él le permite esas cosas a mi alma, Él le permite a mi fugaz desvarío acunarse entre sus desvelos y entonces evocar los recuerdos nunca vividos, las palabras nunca inventadas y los años jamás advertidos.
Esa noche le regalé a Moratín, convenimos entonces: los invitados serían la inspiración.
Él revolotea en las sombras de mi espíritu y las decanta, las hace cristalinas y evoca a Bukowski y a sus putas y a nuestras borracheras de letras y rimas.
Él le permite esas cosas a su alma, es un Hierofante, es un Mago, es un Loco, es un Hacedor.
Esa noche yo necesitaba dormir, pero Yo necesitaba escucharle.
Mojé mi sueño en su lengua y así desvaneció con su aliento, que fluía quieto de entre sus labios hechos flauta listos para pronunciar el sendero a lo divino.
Y ahí en lo divino: un santuario para cada boca.
KF

1 Comments:

Blogger Una de las Moiras...¿O Gorgona? said...

Ya son dos secretos compartidos... Un beso

10:21 a. m.  

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