viernes, julio 01, 2005

Tu imagen

Tu imagen me llegó
a las seis menos diez
y no pude dormir
ni un instante después
te confundías con mis sábanas,
te me enredabas en la sien.

Lucías tan real
que casi fui feliz,
pero a las seis y diez
me comprendí sin ti
eran mis solitarias sábanas
y una habitual mañana gris...

Y tú eras mi viento, mas no a favor;
eras mi barca en el pedregal;
eras mi puerta sin tirador;
eras mi beso buscando hogar.

Y así fuiste la otra mitad
de amanecer
que no alumbró jamás.