miércoles, junio 15, 2005

Ruedas

Las puertas cerraron velozmente,
sentados nos preparábamos a presenciar el show de este viaje,
sorprendidos, fuimos rodeados por una singular pareja
la maltratada guitarra de uno de ellos,
lanzaba notas que, sin lograrlo, buscaban convertirse en un blues
complementado por el baile de su acompañante

su cuerpo intentaba moverse al ritmo de la nostalgia
la roída ropa dejaba ver la descompuesta figura
los brazos se alargaban como si pretendieran liberarse de algo

los esfuerzos de la improvisada bailarina eran inútiles
la silla de ruedas le impedían recorrer su propio cuerpo
ni siquiera era capaz de pasearse por el vagón en busca de monedas

al finalizar el espectáculo, un fuerte abrazo los unió
ella cerró los ojos y busco desesperadamente los labios del músico
las bocas se unieron por un segundo
un apretado beso selló nuevamente el trato

al abrir los ojos, las manos secaron la capa de agua salada en sus rostros